Administrativo
Guía Informativa de Conjuntos ResidencialesDerechos, deberes y realidades de la vida en comunidad, explicados con claridad y fundamento en la Ley 675 de 2001.
Colombia es un país de propiedad horizontal. Miles de familias habitan hoy en conjuntos residenciales, donde la convivencia, la transparencia y el respeto por las normas marcan la diferencia entre un buen vivir y un conflicto permanente.
Esta guía reúne lo esencial que todo copropietario, arrendatario y administrador debe conocer para ejercer sus derechos, cumplir sus deberes y construir comunidad.
— La vida en comunidad, un arte que se aprende —
Es la norma suprema interna del conjunto. Antes de comprar o arrendar, exígelo y léelo con detalle. Allí se establecen los horarios, el uso de zonas comunes, las restricciones y el procedimiento sancionatorio.
No está atada al salario mínimo ni al IPC. Solo la Asamblea General de Copropietarios puede fijar el presupuesto anual y, con base en él, determinar las cuotas. Un incremento sin sustento presupuestal puede ser cuestionado.
Determina tu participación en votaciones y en el pago de expensas. Se calcula con base en el área privada construida, salvo en casos especiales como parqueaderos o depósitos.
Si compras un inmueble con deudas de administración, respondes solidariamente por las expensas no pagadas por el anterior propietario. Verifica siempre el estado de cuenta antes de firmar la escritura.
La Asamblea General es la máxima autoridad; el Consejo de Administración y el Administrador ejecutan sus decisiones. En conjuntos con más de 20 bienes de uso comercial o mixto, el Consejo es obligatorio.
Es la primera instancia para resolver conflictos. Debe estar integrado por un número impar de personas, elegidas por la Asamblea por un año. No impone sanciones: media y propone fórmulas de arreglo.
La propiedad horizontal no es solo un régimen jurídico: es un pacto de convivencia que se renueva cada día con el respeto por el otro.
Asistir a la Asamblea con voz y voto, elegir y ser elegido para el Consejo o el Comité de Convivencia. Tu voto vale según tu coeficiente.
Usar pasillos, ascensores, zonas verdes y amenidades según su destino, sin perturbar a los demás ni impedir su uso.
Solicitar y recibir información sobre cuentas, presupuesto y gestión del administrador. La rendición de cuentas es obligatoria.
Ante una sanción, presentar descargos y que se siga el procedimiento del reglamento. No pueden vulnerar tu intimidad.
Al vender, recibir paz y salvo si estás al día. Si hay deudas, el nuevo propietario queda solidariamente obligado.
Si los mecanismos internos fallan, acudir a conciliación, arbitraje o a la jurisdicción ordinaria.
Contribuir puntualmente con las expensas ordinarias y extraordinarias. La mora genera intereses y puede derivar en cobro coactivo.
No perturbar la tranquilidad. Cumplir horarios de ruido y normas del manual de convivencia.
Registrar las mascotas, recoger sus desechos y garantizar que no generen molestias a los vecinos.
Realizar reparaciones locativas para evitar filtraciones o daños a vecinos. No modificar fachadas sin aprobación.
Notificar al administrador sobre cambios de propietario, arrendatarios o reformas.
Hacer uso racional del agua, la energía y las zonas comunes. No apropiarse de áreas comunes.
Mantener actualizada la matrícula de propietarios, el registro de mascotas y las actas de Asamblea y Consejo.
Preparar el presupuesto, recaudar expensas, pagar proveedores y rendir cuentas claras a la Asamblea.
Ejecutar las reparaciones necesarias en bienes comunes para garantizar seguridad y conservación.
Contratar y mantener vigentes las pólizas de seguro de áreas comunes y gestionar las indemnizaciones.
Convocar asambleas, ejecutar sus decisiones y notificar sanciones respetando el debido proceso.
Resolver en primera instancia las divergencias entre propietarios u ocupantes, dando cuenta al Consejo.
Acompañamiento integral para la propiedad horizontal
Organización y actualización de actas, reglamentos y registros de propietarios.
Acompañamiento para que el conjunto cumpla con la Ley 675 y la normativa vigente.
Herramientas y protocolos para la mediación de conflictos y la sana convivencia.
Formación para administradores, consejos y comités de convivencia.
Orientación en la estructuración de procesos y buenas prácticas de administración.
Acompañamiento permanente para administradores y copropietarios.